Desde aquí me gustaría aclarar el concepto de Obsolescencia Programada, ya que tengo la sensación de que es un termino que se está poniendo de moda y en ocasiones no se usa apropiadamente. Es un término relativamente nuevo para nuestros oídos y su significado aun queda un tanto ambiguo. Con esto pretendo aclarar y definir mejor el concepto de obsolescencia programada y términos afines.

Gracias al documental emitido en Televisión Española, hemos tenido la ocasión de saber más acerca de este asunto. Si aun no lo has visto, te lo recomiendo!!

Definamos varios conceptos antes de entrar en materia:

Duradero. (Fuente: RAE)

Que dura o puede durar mucho.

Obsoleto. (Fuente: RAE)

Poco usado. Anticuado, inadecuado a las circunstancias actuales.

Obsolescencia programada. (Fuente: Wikipedia)

U obsolescencia planificada es la determinación, la planificación o programación del fin de la vida útil de un producto o servicio de modo que tras un período de tiempo calculado de antemano, por el fabricante o por la empresa de servicios, durante la fase de diseño de dicho producto o servicio, éste se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible.

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La obsolescencia programada nos obliga a renovar constantemente y de manera deliberada (por parte del fabricante) nuestros productos, antes de que la vida útil real llegue a su fin. Vamos, una jugada sucia.
Sin embargo, que un producto se nos estropee, no implica siempre que dicho producto tenga una obsolescencia programada. Si bien es cierto que vivimos en la sociedad del consumo y diseñar objetos que duran para siempre no es consecuente con el ritmo de consumo de la sociedad actual, esto no justifica el fabricar productos con una obsolescencia programada.

Para el fabricante siempre es más interesante la obsolescencia programada, ya que de este modo se asegura un mercado constante, unos beneficios constantes.
Sin embargo, para el consumidor, la obsolescencia programada genera un gasto económico innecesario, además del “cabreo” que supone tener que cambiar un producto que está prácticamente nuevo, y cuya vida útil real aun no ha llegado a su fin.

Sin embargo…

Nada dura eternamente, excepto el amor…

La durabilidad de un producto se mide en función de la previsión de uso.

La durabilidad de un producto no se puede garantizar, de ahí las Garantías.

De modo que tenemos la siguiente distinción: Obsolescencia programada vs. Uso/Durabilidad

Todo producto se diseña con una vida útil predeterminada, y en función de ese parámetro se establecen los requisitos técnicos para que los componentes y su conjunto cumplan su función a lo largo de toda su vida útil. El problema viene cuando la vida útil de un producto se acorta deliberadamente, aun pudiendo ser mayor, y generando en consecuencia una “muerte precipitada” del producto. Entonces podemos hablar de Obsolescencia programada.
Como he comentado anteriormente, que un producto se estropee antes de lo previsto no siempre quiere decir que tenga una obsolescencia programada. Podemos establecer distintos tipos de obsolescencia:

  • Obsolescencia programada:  u obsolescencia planificada es la determinación, la planificación o programación del fin de la vida útil de un producto o servicio de modo que tras un período de tiempo calculado de antemano, por el fabricante o por la empresa de servicios, durante la fase de diseño de dicho producto o servicio, éste se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible.
  • Obsolescencia por modas: vuelve obsoleto a un bien de consumo porque ha dejado de estar de moda, y sin embargo su vida útil no a llegado a su fin. Por ejemplo los colores, las formas y los materiales de la ropa, que denotan la temporada de su adquisición. Esta modalidad de obsolescencia se puede aplicar a cualquier bien.
  • Obsolescencia por incompatibilidad: Por ejemplo, en informática un software no desarrollado todo lo cuidadosamente que se debería puede provocar obsolescencia del hardware en el cual se ejecuta.
  • Obsolescencia por uso inadecuado: Esta se da cuando el uso que le damos a un producto no se ajusta al uso para el que fue diseñado y por tanto el producto llegará al final de su vida útil antes de lo establecido por el fabricante. Es uno de los motivos por los cuales aparecen en el libro de instrucciones de un producto información de como se usa, y que cosas no debemos hacer con él.

También podríamos hablar de Obsolescencia programada involuntaria, que son esos productos que encontramos en los bazares chinos, por ejemplo. Estos productos se diseñan  omitiendo el concepto de durabilidad para centrarse en “copiar” un diseño, y por eso son productos igual que los auténticos (copias, falsificaciones, etc.) pero “mas baratos”, es decir, de menor valor, de menor precisión y menor durabilidad.

En arquitectura e ingeniería, por el contrario, se emplea durante el proceso de diseño el “coeficiente de seguridad”. Básicamente es un proceso por el cual se calculan los requerimientos mínimos de resistencia y durabilidad y una vez obtenidos se duplican o triplican dichos requisitos mínimos para asegurar que aun con un uso inadecuado, el diseño cumplirá con su función. Podríamos decir que es el opuesto a la obsolescencia programada, ya que se refuerza el diseño para que dure mas de lo realmente necesario, con el fin de evitar posibles prejuicios para el usuario.

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Ahora os voy a contar algo que me pasó el otro día…

Decidí comprarme una impresora, fui a El Corte Inglés y por 60€ me lleve una impresora HP. Un precio más que razonable teniendo en cuenta que es Impresora, Escáner, Fotocopiadora y funciona por Wifi. Sin embargo, según me dijo el vendedor, los cartuchos de tinta que vienen instalados en la impresora no están llenos. ¿Cómo? ¿Disculpa? ¿Y que sentido tiene eso? Según el vendedor es algo común en las impresoras. La razón, que vayas a comprar cartuchos de repuesto poco tiempo después de haber comprado la impresora. Y que casualidad, los cartuchos compatibles están de oferta. Si no estuvieran de oferta, comprar un cartucho de tinta negra y otro de color me saldría mas caro que comprar otra impresora nueva.

¿Es esto una estafa? no creo. Las marcas de impresoras no te avisan de la baja carga de tinta de los cartuchos instalados, simplemente omite el dato. Sin embargo, en la practica mentir o omitir un dato es sencillamente igual de perjudicial para el consumidor.

Beneficios para la marca de impresoras al venderlas con cartuchos con media carga de tinta:

  • Menor gasto de tinta y por tanto mas cartuchos “llenos” por litro de tinta.
  • Aumento en las ventas de cartuchos de tinta.
  • Fidelización del consumidor al tener que comprar cartuchos de tinta.

Beneficios para el consumidor:

  • Por “beneficios para el consumidor” no me aparece nada. Vamos, que no hay ningún beneficio con esa política, solo perjuicios.
    • Gasto económico mayor al tener que comprar cartuchos de tinta nuevos poco tiempo después de haber comprado la impresora.
    • Desplazamiento al establecimiento.
    • Desencanto con la marca de impresoras y frustración al ver que puede pasarte lo mismo con cualquier otra marca.